El material genético de partida lo aportará la propia población amenazada. Se recolectarán semillas de todas las zonas que sean técnicamente accesibles y así poder muestrear adecuadamente la diversidad genética de la población. Se recolectarán semillas de al menos 50 plantas distribuidas al azar. Como norma, no se recogerá más del 20% de las semillas maduras viables y sanas disponibles al momento de la recolección para así evitar efectos negativos significativos en la población.
Las semillas serán utilizadas para su conservación en bancos de germoplasma, producción de plantas que serán utilizadas en la reintroducción y establecimiento de un huerto semillero, y siembras in situ. Una vez establecido el huerto semillero, las semillas procedentes de él se usarán para elaborar protocolos de germinación y cultivo, y sucesivos refuerzos durante los cinco años que dure el proyecto.
Las semillas serán utilizadas para su conservación en bancos de germoplasma, producción de plantas que serán utilizadas en la reintroducción y establecimiento de un huerto semillero, y siembras in situ. Una vez establecido el huerto semillero, las semillas procedentes de él se usarán para elaborar protocolos de germinación y cultivo, y sucesivos refuerzos durante los cinco años que dure el proyecto.